La Verdad Funciona

La Verdad Funciona
Por Peggy Clores


Compartiendo el Secreto

Cada uno de nosotros que siente pasión por el Tesoro de la Fe Católica ha tenido momentos de dificultad al intentar abrir la puerta  de ese tesoro a otra alma.  Hay varios niveles de dificultad dependiendo de donde un individuo en particular se encuentre en el camino a Dios y a la realidad. Me refiero a nosotros mismos y a las personas que Dios pone en nuestro camino. Después de tales dificultades muchas veces encontramos que repasamos el escenario en nuestra mente, tal y como sucedió. “Debí haber dicho esto. Debí haber dicho aquello” A veces nos damos cuenta duramente de que no estamos seguros de lo que pudimos haber dicho o la manera más efectiva de decirlo. Para eso, como nosotros que son catequistas o miembros de apoyo del equipo de RICA - Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RCIA por sus siglas en inglés, el proceso que usa la Iglesia para asistir a los adultos a explorar la Fe Católica, considerar convertirse al Catolicismo y/o aquellos que nunca recibieron Comunión o Confirmación) nos podemos encontrar en un estado de descontento en cualquier punto  sobre todo cuando hablamos de asuntos contempéranos que tienden a dividir y polarizar. Aunque debemos recordar que es la gracia de Dios y la cooperación del alma con esa gracia que ultimadamente abre la puerta al tesoro de la Fe, no se puede negar el hecho que las palabras y acciones oportunas  de nuestra parte pueden hacer una diferencia radical. También es importante notar que muchas veces, nosotros mismos necesitamos entender mejor un área de nuestra fe.

La meta de esta columna es asistir a todos los adultos Católicos a comunicar poderosamente y eficazmente el tesoro que es la Fe Católica, en ambos, programas de RICA  y en los encuentros diarios con nuestras familias, amigos y conocidos al igual que con los extraños que Dios pone en nuestro camino. Estos consejos serán aplicables sin importar los antecedentes de fe y/o como esa persona, que Dios te presenta, ve el mundo.

Ustedes que están envueltos, pensando en envolverse en el programa de RICA, sigan leyendo.

Mi meta principal en esta columna es compartir el secreto de nuestro exitoso programa de RICA  y hacer una diferencia fundamental en cómo se llevan a cabo los programas de RICA particularmente en los Estados Unidos. Desafortunadamente, hay demasiados programas que no son tan eficaces como podrían ser. Muchos programas de RICA  “pierden su gente” después de recibir los sacramentos durante la Pascua de Resurrección y después raramente los vuelven a ver en Misa. Esto sucede en gran parte porque no se les ha dado substancia o la Verdad. Hay demasiados equipos que deliberadamente eligen alejarse de las enseñanzas de nuestra fe, mucha veces porque ellos mismos no están convencidos o no se sienten cómodos con algunas, o todas las enseñanzas. Tienden a traer al proceso la perspectiva de “política correcta” unida a un falso sentido de ecumenismo (la Fe Católica es solo “una de muchas maneras de venir a Dios”). Trágicamente, son demasiadas las veces que un gran número de estudiantes son alimentados con errores totales o parciales, lo cual no le hace justicia a nadie. Ya sea por estos factores, o porque un equipo con buenas intenciones no sabe cuál es la mejor manera de “hacer el trabajo”, muchos catecúmenos y candidatos son recibidos a la iglesia con un leve entendimiento del tesoro transformador que es la Fe Católica.

Yo pienso compartir el secreto de las dinámicas y estructuras que usamos para construir nuestro programa de RICA, donde las ausencias son raras, si acaso, fueran problema (a pesar que nuestra obligaciones de misa semanal Domingo 9AM seguidos por 1 ½ hora de catecismo y discusión de octubre a junio) y donde, para el momento en que hablamos de los asuntos polarizadores de nuestro día, nuestros estudiantes son recipientes abiertos porque tienen sus pies en tierra firme. Compartiré el secreto de por qué confían  lo que decimos y no ofrecen resistencia, veo que se enciende en ellos una luz y por primera vez se encuentran en el lado opuesto de los asuntos. La mayoría del tiempo, es porque nunca han escuchado los hechos del lado de la Verdad objetiva y casi universalmente se llenan de júbilo. Quiero compartir el secreto de cómo desarrollamos las cosas hasta al punto donde, si aun se sienten incómodos, los rescatamos y rápidamente regresan al camino correcto.

Finalmente, pienso compartir el secreto de como mantener los estudiantes hasta el final del año Típicamente se entristecen de que han terminado las clases y a veces regresan otra vez en el otoño y se unen a nuestro equipo y/o se envuelven de alguna manera en el trabajo de la Iglesia, criando niños firmemente Católicos y aun más importante, ellos mismos evangelizan a otros de manera efectiva. Lo más importante es: la verdad funciona y hay maneras eficaces de transmitirla a otros.

Mi oración es que los que leen mi columna se llenen igualmente de júbilo, según aprenden a cumplir más poderosamente la voluntad de Cristo para “hacer discípulos de todas las naciones”. Un mundo roto necesita tu ayuda. ¡Comencemos la jornada!
Peggy Clores is a Catholic Educator at Our Lady of Mercy Parish, in the Diocese of Rockville Centre, New York. She holds a B.A. in Psychology from the State University of New York at Stony Brook, as well as a B.A. in Theatre Arts. She has been co-coordinator of her parish RCIA/Adult Education Program since 1992, a program open to Catholics as well as those adults wishing to become Catholic. [All are welcome and invited to attend select sessions or the entire program.] In all her endeavors, her primary mission is to challenge each heart to the dynamism that is the Catholic Faith! For more information, Peggy may be reached at imcon630@aol.com