Ven con nosotros a caminar, Santa Maria ven

Hacía mucho frió en la noche del 11 de diciembre, cuando más de cien parroquianos de la Iglesia Sagrado Corazón en Windham caminaron por las calles de Willimantic en una procesión en honor de Nuestra Señora de Guadalupe.  En frente de la procesión, llevaban un estandarte con la imagen de Nuestra Señora y su basílica en México, DF.  Los fieles llevaron estatuas de Nuestra Señora y ramos de rosas mientras cantaban, “Ven con nosotros a caminar, Santa Maria Ven”. Hermanas de la Caridad acompañaron la procesión, cantando y rezando el rosario.  Muchos residentes de Willimantic abrieron sus puertas y ventanas para compartir el espíritu de oración que venia con la procesión.

La llegada en la medianoche de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe a la iglesia Sagrado Corazón de Jesús en Windham fue celebrada con mucha alegría.  Fuegos artificiales llenaron la noche con luz y color.  El párroco, Padre Pablo Murdock,
saludó a la gente a la entrada de la iglesia, y los mariachis cantaron las “Mañanitas Tapatías”.  El Obispo Michael R. Cote esperaba la procesión en el santuario mientras se llenaba de color y cánticos.  El saludó a la gente quienes venían a honrar a la Madre de Nuestro Salvador.  Después, se presentó un dramita de la historia de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.  La Hermana Mary Jude, SCMC, Directora del Apostolado Hispano, compartió sus pensamientos sobre la Madre de Dios.

Los fieles ofrecieron peticiones y ramos de rosas, confiando en la ayuda de su querida Guadalupana por sus necesidades.  Nuestra Señora de Guadalupe es Madre de todas las Américas por que cuando apareció a San Juan Diego en 1531, no habían ningunas fronteras.  Más de seis millónes de nativos Americanos se convirtieron a la fe católica después de las apariciones, empezando así la evangelización del nuevo mundo.  Nuestra Señora también es la patrona de los niños que aun no han nacido.  En su milagrosa imagen en la tilma, ella está encinta del niño Jesús.  Muchas madres con niños recién nacidos rezaron frente de su imagen, vistiendo sus niños con la tilma de San Juan Diego. La canción de despedida fue “Adiós, Reina del Cielo”, y los mariachis seguían la procesión de la iglesia hasta el salón social donde muchos habían preparado una fiesta especial.

La gente desfrutó de pollo con mole, atoles y postres Mexicanos mientras los mariachis tocaron música típica.  La Hermana Mary Jude les  animó a asistir a la misa de Nuestra Señora de Guadalupe más tarde en la Catedral de San Patricio.  Fue una celebración llena de alegría y amor por la morenita más linda, por nuestra madre del cielo.

Traducido por Leticia Velasquez
Leticia Velasquez lives in rural Eastern CT with Francisco, her husband of 18 years, and their three daughters. She has worked as an educator for the past 20 years, has a BA in Psychology an MA in TESOL, and worked for ten years as an adjunct professor of English. Leticia has been a catechist all her life, and for the last 6 years has been teaching a bilingual Spanish First Holy Communion class. Leticia is a journalist and a speaker who blogs at Causa Nostrae Laetitiae, and Cause of Our Joy, contributing to Catholic.net, Catholic Exchange, Catholic Online, Newsreal, Mercatornet, Catholic Vote, Catholic Mom, Midwest Book Review, and Phases of Womanhood. Leticia has published articles in "Faith and Family", "Four County Catholic", "National Catholic Register", "Canticle", "US Catholic", and "Celebrate Life" magazines. She writes movie and book reviews at her website Catholic Media Review. Leticia has been interviewed on radio and TV about her writing and advocacy work for children with Down Syndrome, and co-founded Keep Infants with Down Syndrome. Her reviews have been picked up by Reuter's News Service, The Chicago Sun Times, and USA Today. Leticia is available for interviews and speaking engagements in English or Spanish (see speakers page)